Spark: La pregunta más importante

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Hay una pregunta que todo emprendedor debería de hacerse al menos 5 veces al día: ¿por qué?

Si aún no han visto el TED Talk de Simon Sinek, paren lo que están haciendo y véanlo (acá les dejo la versión corta). En resumen, los grandes líderes y las grandes empresas inician su travesía explorando y definiendo su por qué (su propósito o su razón de ser). En el otro extremo, las empresas mediocres inician su travesía por el qué (el producto o servicio que ofrecen).

Esta diferencia, simple pero poderosa, marca la diferencia entre las empresas que lo logra y aquellas que se quedan en el olvido. Esta conversación usualmente gira en torno a grandes empresas como a Apple y Microsoft, pero creo que aplica mucho más todos aquellos emprendedores que están evaluando o desarrollando ideas de negocio; esta conversación podría salvarte la vida.

Entender el por qué de lo que estás haciendo es crucial para atravesar el valle de la muerte. Dentro del valle de la muerte encontraremos lugares oscuros y asfixiantes. Nos toparemos con nuestros peores miedos (y otros que aún no conocemos), y nuestro neocortex (o cerebro racional) únicamente nos podrá ayudar hasta cierto punto. Es allí donde nuestro cerebro límbico nos servirá como combustible para poder seguir trazando el camino.
No estamos hablando de cálculos financieros o estrategias de marketing, estamos hablando de los momentos en que nos sentiremos que ya no podemos más y que sería más fácil dejarlo todo atrás. Es allí cuando tu por qué dictará el camino: seguir o morir.

Al iniciar tu emprendimiento, pregúntate muchas veces: ¿por qué lo estoy haciendo? Usualmente las buenas respuestas son aquellas ligadas a un aspecto emocional o de auto-realización, atada a una pasión específica. La pasión viene primero, el emprendimiento viene después.

El producto puede cambiar, tu modelo de negocio puede cambiar, tu mercado puede cambiar, incluso tu equipo puede cambiar; lo único que no cambia es tu pasión (quien mejor ejemplo de ello que Steve Jobs). El cambio es inevitable, sino pregúntale a Facebook, YouTube, PayPal, entre otros. Preguntarte: “¿por qué?”, da muy pocas respuestas y muchas más preguntas; pero, estas preguntas podrían significar la diferencia entre el éxito y el fracaso.