Spark: ¿Será buena mi idea de negocio?

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Si hay una pregunta que que escucho con frecuencia, es: ¿qué te parece mi idea de negocio? Muchas veces, detrás de una pregunta tan simple, existe una gran falta de validación y una ansiedad por correr antes de caminar. Irónicamente, y a pesar de haber apoyado a cientos de emprendedores, me siento incapaz de contestar directamente a esta pregunta.

Sin embargo, existe una herramienta muy poderosa siempre recomiendo para contestar esta pregunta. Esta herramienta de Design Thinking fue popularizada por IDEO y ha servido a como base para emprendedores a desarrollar negocios exitosos. Existen 3 factores indispensables para que una idea de negocio tenga potencial, y a medida que se cumplen cada uno de los criterios, menos riesgoso se vuelve invertir tiempo y esfuerzo en la idea:
  1. Una solución deseable, algo que su segmento de cliente realmente necesite.
  2. Una solución factible, que el emprendedor cuente con los recursos para construirla (o sepa dónde adquirirlos).
  3. Una solución viable, que cuente con un modelo de negocio financieramente sostenible.

Deseabilidad, ¿realmente existe una necesidad por dicha solución?

Mientras más grande el problema, mayor oportunidad. Este criterio es no negociable, es indispensable que la solución que se ha propuesto sea una respuesta directa a una necesidad de mercado. Las ideas de negocio exitosas son aquellas que identifican claramente un problema o necesidad y a partir de ello nace un producto servicio. Al final del día, la validación última es la compra recurrente de un producto o servicio.

Factibilidad, ¿se cuenta con los recursos necesarios para desarrollar el negocio?

El análisis de factibilidad mide la capacidad de un emprendedor (o una empresa) para poder apalancarse de sus recursos para crecer su negocio. Las capacidades necesarias incluyen: desarrollo, tecnología, capital, capacidades técnicas, etc. y pueden resumirse en capacidades para crear, entregar y capturar valor. No se necesitan tener todos los recursos desde un inicio, se pueden ir adquiriendo a través del tiempo. Lo que sí se necesita es un cierto grado de certeza de dónde se conseguirán (o construirán) los recursos que no se tienen.

Viabilidad, ¿es nuestra solución financieramente sostenible?

Este filtro puede sonar obvio, pero muchas veces es dejado de último o totalmente obviado. Es crucial asegurarse que el modelo de negocio sea algo sostenible a largo plazo. La prueba ácida de la viabilidad es contraponer los flujos de ingresos contra los flujos de costos y gastos y asegurarse que sean mayores. Puede que a corto plazo no sea un negocio rentable, y puede que tarde muchos años en llegar a serlo, pero en algún punto debe existir esa inflexión en el cuál exista un retorno de inversión.

¿Estás listo para lanzar tu idea?

Puede que suene repetitivo, pero el único que puede validar una idea de negocio es el mercado. Por ello son tan importantes los acercamientos tempranos con tu segmento de cliente, para realmente conocerlos y aprender de ellos. Esta constante búsqueda por iterar y desarrollar un emprendimiento exitoso es larga y cansada, pero entender si estoy persiguiendo algo que valdrá la pena, lo hace menos difícil.

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